Mondéjar no solo es un pueblo con historia, sino que tiene su propia Denominación de Origen (D.O. Mondéjar). Valor añadido para los huéspedes que buscan enoturismo.

​Aquí tienes las bodegas principales que puedes recomendar:

​1. Bodegas Mariscal

​Es probablemente la más emblemática para visitas turísticas. Ofrecen catas y visitas guiadas donde explican el proceso artesanal.

  • ​ Sus vinos premiados y la posibilidad de comprar directamente en la bodega. Es una visita muy completa para los que quieren aprender sobre el vino de la Alcarria.
  • Ubicación: Av. de la Constitución, 37.

​2. Bodega Cooperativa Santa María Magdalena

​Representa la unión de los viticultores locales. Es el lugar perfecto para ver la magnitud de la producción en la zona.

  • ​ Es ideal para comprar vino a granel o embotellado de excelente relación calidad-precio. Un «imprescindible» para llevarse un recuerdo líquido de Mondéjar.
  • Ubicación: Av. de la Constitución, 39.

​3. Bodega La Era (Viticultores de la Alcarria)

​Una opción con un enfoque muy cuidado en la viticultura de la zona.

Bodega La Era es un proyecto familiar en el corazón de la Alcarria, construido alrededor de un hermoso jardín mediterráneo. Nace del empeño de conservar y poner en valor el patrimonio vitivinícola de nuestro pueblo. Ecosistema centenario, con 4 hectáreas de viñedos, algunos con más de 90 años, para obtener la mejor uva.

  • ​ Su filosofía de respeto a la tierra y la calidad de sus producciones más pequeñas y cuidadas.
  • @bodegalaera
  • www.bodegalaera.com
  • Ubicación: Calle Estación, 6.

​ «La Cueva de los Judíos»

​Aunque técnicamente es una ermita/monumento, mucha gente la confunde o la asocia con las antiguas bodegas subterráneas por su estructura bajo tierra. Es una visita  recomendable sí o sí junto con las bodegas, porque la experiencia sensorial de bajar a la cueva encaja perfectamente con el ambiente de una jornada de catas.

«Un día entre viñedos: Descubre la D.O. Mondéjar desde Alanacasarural». Tras un día visitando estas bodegas, los huéspedes pueden volver a la casa, abrir una botella de lo que han comprado y disfrutarla en nuestro salón. ¡Una experiencia redonda!